TIBURONES.

domingo, 8 de junio de 2014 0 comentarios
Aprendí a andar en una bici prestada a los 6… amo las bicicletas, me caí, me abrí las rodillas pero no, nunca importó, yo como el del chiste siempre le preguntaba a mi papá “¿Cuándo me vas a comprar mi bici que tenga una canastita?”… a los 14 decidí juntarme con algunos chamacos rebeldillos que tenían las llamadas bici-cross y armaban en un terreno baldío pequeñas montañitas con tablas de madera y de vez en vez me la jugaba tratando de brincar y hacer una acrobacia…. De vez en vez… Debo admitir que ESO nunca resultó, pero lo que sí resulto fueron los divertidos paseos en patines donde recuerdo, yo me agarraba súper fuerte del asiento de la bici de algún amigo o vecino buen samaritano mientras yo recorría con mis patines la cuadra entera siempre y cuando no hubiera un borde que me hiciera volar y otra vez sangrita segura.

 Algo para lo que también tuve agilidad era para subirme a los árboles, tuve la fortuna de vivir en una zona donde había muchos y podía si quería trepar… ¡PERO!, lo tenía estrictamente prohibido… obvio yo era un changuito que subía o bajaba a toda velocidad al grito de: ¡“ahí viene tu papá”!... sin embargo en los árboles yo podía durar horas sentada leyendo, estudiando, observando, bueno una vez hasta armamos una casita entre Luis, Rocío, Claudia, Nadia, Raymundo y yo… pero un día crecimos.

Lo que nunca pude dominar fue el arte de nadar y miren que Don José Luis le puso ganas. Él que era todo un deportista no soportaba que yo lloriqueara cada que me aventaba a la alberca o me sumergía sin tregua y sin chance de agarrar aire para la siguiente zambullida… todavía escucho sus gritotes: “ patalea, patalea, mueve los brazos, dosifica el aire…patalea”… pero no lo de nadar nunca lo dominé a diferencia de mi hermana que es toda una sirenita y hasta maromas se avienta.

Y hablando de nadar, hace algunos años estaba yo en Isla Mujeres viendo un grupo de tiburones, tiburones reales, dentro del mar, sentí una necesidad extrema como en el tiempo en el que me subía en mis patines y me jalaban las bicicletas o me trepaba al árbol más alto, de verlos más de cerca, mi hermano me ha dicho que los tiburones han existido por más de 450 millones años, lo cual me parece fascinante osea estos animales son más antigüos que los dinosaurios y aún están aquí. A ésta magnífica  especie ALGUIEN para obtener su minuto de gloria le hizo un daño profundo provocándoles una terrible reputación, lo cual es sumamente injusto y esto lo digo con conocimiento de causa ya que… YO HE NADADO CON TIBURONES… tienen la piel áspera, dura, el tiburón es un pez, si es un pez, no un asesino, que necesita estar bajo el agua.

Quise escribir sobre ellos porque habemos algunos que hemos vivido de todo, como un tiburón, su piel es vital para su supervivencia, dormimos pero nuestro cerebro sigue trabajando.

Mientras que la mayoría de tiburones cazan solos… especies muy singulares se reúnen a trabajar en equipo para movilizar grandes presas hacia una locación segura y alimentarse, también se les ha visto divirtiéndose juntos lo que muestra una cara completamente nueva de ellos. Hay estudios que revelan que los tiburones son sumamente inteligentes y capaces de resolver problemas, también son muy curiosos con los elementos de su medio ambiente y algo muy importante NUNCA, NUNCA, van a perder sus dientes.

Quizá yo no sea una campeona nadadora, pero les quise compartir un pedacito de la niñez y adolescencia así como de mi paso con los tiburones porque justo en ese viaje mi cardumen se afianzó y hoy mi piel está más resistente, mis instintos más alerta, evolucioné y si antes me gustaban los patines, las bicicletas y los árboles… después de Nadar con Tiburones una raspadita más no tiene importancia.


LÓPEZ-ARRIAGA.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

©Copyright 2013-2020 Mi Bolsa de Valores